DELITOS DE FALSEDADES

El presente post, pretende a modo de introducción, hacer un pequeño análisis de los diferentes tipos de falsedades que existen en nuestro ordenamiento. Aquí abordaremos sólo el aspecto penal, pero debe recordarse al lector, que no toda falsedad es penal, puesto que la génesis de la relevancia jurídica  de dicha palabra, viene dada del ordenamiento civil.

En nuestro código penal, encontramos 2 tipos de distinción entre las diversas falsedades (regulados en el TÍTULO XVIII, capítulo primero, art. 386 y siguientes)

  1. Falsedad material/ Falsedad ideológica
  2. Falsedad cometida por particular/ Falsedad cometida por funcionario público

Analicemos brevemente cada uno de ellos,

A) Falsedad cometida por particular/ Falsedad cometida por funcionario público:

Hay que partir de la base de que estamos ante dos delitos diferentes (por el existente deber jurídico especial de veracidad). Es decir, al funcionario público, se le otorga un deber de ser fehaciente, de verdadero, para la confianza general. Ese deber es tal, que si comete un delito de falsedad, se incluye dentro de un delito especial impropio (delitos que sólo pueden cometer determinados sujetos que se encuentren en una posición determinada, ej: funcionario público, sólo el puede falsificar documentos públicos).

El de delito de falsedad cometido por un particular, es un delito general, puede ser cometido por cualquier sujeto, no requiere una condición especial. A pesar de que pueda parecer la misma acción, se trata de dos tipos de delitos diferentes (por no tener el particular un deber especial de veracidad, o lo que es lo mismo, que los mortales penalmente se nos atribuye per se la facultad de mentir)

B) Falsedad ideológica/ Falsedad material. Las primeras se refieren a la falsa representación de la realidad, por alguien a quién en principio se le obliga (y confiamos) en que sea veraz (ej: Notario que falsifica un documento). Las segundas se caracterizan por la falsificación del soporte material (no del contenido en sí), aunque a de forma consecuente acarreará una falsedad ideológica, porqué por poco que se cambie, puede variar el contenido e inducir a error (ej:el cambiar la firma del remitente de una carta, no variamos su contenido, pero sí el soporte material).

Eloi Castellarnau

Abogado Penalista

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